Llevar el auto al taller es una de esas tareas que muchos conductores postergan, ya sea por tiempo, por costo o simplemente porque el vehículo “parece andar bien”. Sin embargo, la mantención preventiva es una de las mejores inversiones que puedes hacer para proteger tu auto, tu bolsillo y tu seguridad.
Mantención preventiva del auto: una inversión que protege tu vehículo y tu bolsillo
Un auto bien mantenido dura mucho más y evita fallas inesperadas que pueden resultar mucho más costosas que el servicio preventivo. Un cambio de aceite cuesta mucho menos que reparar un motor fundido. La mantención preventiva siempre será la mejor inversión, al igual que realizarlo en los talleres oficiales de Mitsubishi a lo largo de todo el país.
¿Qué revisan en la mantención de tu auto? Los 10 puntos clave:
Aceite del motor: lubricación y protección ante el desgaste
Es uno de los puntos más importantes de cualquier mantención. El aceite lubrica las piezas del motor y evita el desgaste por fricción. Dependiendo del tipo de lubricante y del vehículo, se recomienda cambiarlo entre cada 5.000 y 20.000 kilómetros. Si notas ruidos extraños en el motor, un aceite muy oscuro o un mayor consumo de combustible, es señal de que ya es hora de actuar.
Filtros de aceite, aire y combustible: barrera contra las impurezas
Los filtros de aceite, aire y combustible se encargan de impedir que impurezas lleguen al motor. El filtro de aceite se cambia junto con el lubricante. El filtro de aire, en tanto, puede ensuciarse más rápido si conduces en zonas con mucho polvo o tierra. Un filtro en mal estado puede reducir el rendimiento del motor y aumentar el consumo de bencina.
Sistema de frenos: pastillas, discos y líquido en cada revisión
Pastillas, discos, líquido y tambores son los componentes clave que se inspeccionan en cada revisión. Las pastillas de freno se reemplazan aproximadamente cada 40.000 kilómetros y los discos cada 80.000. El líquido de frenos también requiere renovación periódica, ya que se degrada con el tiempo. Si sientes que el pedal está blando, que el auto se desvía al frenar o escuchas chirridos, lleva tu vehículo a revisión de inmediato.
Batería y sistema eléctrico: revisión anual recomendada
La batería es la que da vida a tu auto. En cada mantención se verifica que los terminales no tengan corrosión, que el arranque sea fluido y que no haya signos de bajo rendimiento. Una revisión eléctrica anual es suficiente para asegurarse de que el alternador, el cableado y todos los sistemas funcionen correctamente.
Luces del vehículo: visibilidad y seguridad en ruta
Puede parecer básico, pero revisar que todos los sistemas de iluminación funcionen bien es fundamental para la seguridad. Faros delanteros, luces traseras, de freno, intermitentes y antiniebla deben estar operativos y correctamente alineados.
Líquidos del vehículo: refrigerante, frenos, dirección y limpiaparabrisas
Además del aceite, hay otros cuatro líquidos esenciales que se revisan en la mantención: refrigerante, líquido de frenos, líquido de dirección asistida y agua del limpiaparabrisas. Cada uno tiene su depósito con indicadores de nivel mínimo y máximo, y es crucial mantenerlos dentro del rango recomendado.
Neumáticos: presión, profundidad y vida útil
La calibración y el estado de los neumáticos son determinantes para la seguridad y el consumo de combustible. La presión debe medirse con las ruedas frías y ajustarse según las especificaciones del fabricante. La profundidad mínima del dibujo recomendada es de 3 mm; por debajo de ese nivel, es momento de cambiarlos. En condiciones normales, los neumáticos duran entre 40.000 y 50.000 kilómetros.
Amortiguadores y suspensión: estabilidad y confort de conducción
Los amortiguadores garantizan estabilidad y confort en la conducción. Una prueba sencilla: presiona el capó con fuerza y suéltalo. Si el auto rebota más de una vez, puede ser necesario revisarlos. En uso urbano normal, los amortiguadores duran entre 50.000 y 80.000 kilómetros. También se revisa la alineación y el balanceo, que se recomienda hacer cada 10.000 kilómetros.
Correa de distribución: componente crítico que no puede esperar
Este componente sincroniza el funcionamiento del motor y su falla puede generar daños en cadena muy costosos. Se recomienda reemplazarla cada 60.000 kilómetros o antes si presenta grietas, vibración inusual o ruidos provenientes del motor.
Sistema de escape: rendimiento, consumo y emisiones bajo control
Un escape en mal estado puede afectar el rendimiento del motor, aumentar el consumo y generar emisiones contaminantes elevadas. Por eso se inspecciona en cada revisión que no haya fugas ni componentes dañados.
¿Cada cuánto se debe hacer la mantención de tu Mitsubishi?
Las mantenciones periódicas son clave para el rendimiento, la seguridad y la vida útil de tu Mitsubishi. La regla general es llevar tu auto a mantención cada 10.000 kilómetros o una vez al año, aunque esto puede variar según el modelo y el tipo de uso.
En el Servicio Técnico Oficial Mitsubishi Motors Chile contamos con técnicos certificados y repuestos originales para brindar el cuidado que tu vehículo necesita en cada revisión. Agenda tu próxima mantención aquí.
Mantención del auto: lo que revisan y con qué frecuencia
La mantención preventiva de un auto incluye la revisión de aceite del motor (cada 5.000 a 20.000 km según el lubricante), filtros de aceite, aire y combustible, pastillas de freno (cada 40.000 km), discos (cada 80.000 km) y líquido de frenos. También se inspeccionan la batería y el sistema eléctrico (revisión anual recomendada), todas las luces, los cuatro líquidos esenciales (refrigerante, frenos, dirección y limpiaparabrisas), los neumáticos (presión y profundidad mínima de 3 mm), los amortiguadores (duran entre 50.000 y 80.000 km) y la correa de distribución (cambio cada 60.000 km). La regla general para la mantención periódica es cada 10.000 kilómetros o una vez al año. Mitsubishi Motors Chile ofrece mantenciones prepagadas con técnicos certificados y repuestos originales.

